El Blog de Eliseo Oliveras sobre política internacional. Una mirada crítica y sin compromisos desde la capital de Europa sobre las claves, el funcionamiento y los entresijos de la Unión Europea (UE), de la OTAN y de sus estados miembros.
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Schulz: «Los ajustes presupuestarios no afectan a los ricos»

Martin Schulz, presidente del Parlamento Europeo


El nuevo presidente del Parlamento Europeo, el socialdemócrata alemán, Martin Schulz, destacó el pasado 7 de febrero en una entrevista a EL PERIÓDICO que «no se puede justificar la reducción de la protección social con la excusa de la crisis» y advirtió que «el rigor presupuestario no afecta a los ricos».

--¿Es adecuada la actual estrategia europea contra la crisis?
--La UE bajo la presión Alemania está cometiendo un gran error de poner todo el énfasis en el rigor presupuestario, cuando se necesitan inversiones para el crecimiento y el empleo. El rigor está bien, porque no se puede financiar la vida actual con la deuda de nuestros hijos y nietos. Pero hay que cambiar la estrategia para que combine el rigor con inversiones para el crecimiento y el empleo.

--¿La reciente cumbre europea ha modificado esa estrategia?
--Desgraciadamente no. La cumbre implantó el rigor presupuestario con medidas vinculantes a través del tratado de unión fiscal, mientras que las propuestas sobre el crecimiento son voluntarias. Esto es desequilibrado, Grecia, por ejemplo, ya no puede reducir más los gastos. Lo que Grecia necesita es una estrategia de salida de la depresión en que se encuentra.

--¿Los nuevos sacrificios que la UE y el FMI piden a Grecia pueden conducir a un estallido social?
--Sí. Existe ese riesgo. Los partidos políticos griegos dan la impresión de preocuparse más de ellos mismos que del país, en especial el líder conservador Antonis Samaras. La gente tiene la convicción de que son la gente sencilla quien paga la crisis, mientras que el resto se libra. Esto es catastrófico. Hay que mostrar que no sólo las clases populares pagan la factura de la crisis, sino también las grandes fortunas, las entidades financieras y los fondos especulativos.

--La crisis parece que se está instrumentalizando para recortar los derechos sociales a través de los ajustes presupuestarios.
--Hay que evitar eso a toda costa. Los trabajadores ya han pagado enormemente la factura de la crisis a través de las enormes ayudas públicas concedidas a los bancos. El rigor presupuestario no afecta a los ricos. Ya basta. No se puede justificar la reducción del marco social con la excusa de la crisis. Hay dinero suficiente, pero mal distribuido. Es necesario que los que tienen dinero paguen. Las tres medidas indispensables son: la lucha contra el fraude fiscal, la clausura de los paraísos fiscales y la tasa sobre transacciones financieras.

--¿Las reformas laborales que se plantean en diferentes países pueden conducir también a un retroceso social?
--La situación es muy diferente de un país a otro. Hay que reformar dónde sea necesario, pero siempre respetando la justicia social.

--¿Europa debe avanzar hacia un estado federal para fortalecerse?
--Necesitamos una unión política que incluya todas las áreas, con unas instituciones que sean capaces de hablar en nombre de Europa. No llegaremos una Europa federal, sino una especie de federación de estados soberanos, que se acercará a un estado, pero sin serlo.

--¿El nuevo tratado de rigor fiscal servirá para resolver la crisis?
--El tratado será de difícil ratificación y aplicación en Francia. La verdadera solución es advertir a los especuladores que Europa no se dejará dividir y defenderá su moneda cueste lo que cueste e invertir en el crecimiento para recuperar la confianza de los ciudadanos.

--Berlín y París dirigen de facto la eruozona con crecientes críticas.
--Alemania y Francia deben pilotar la zona euro porque representan más del 50% del PIB. Pero es peligroso que el presidente francés Sarkozy transmita la imagen que él y la cancillera Merkel son Europa. Alemania contribuye con mucho dinero a estabilizar Europa y defiende unas instituciones europeas fuertes. Pero debe cambiar su imagen y evitar la impresión de que da lecciones a los demás.

--¿Cuándo se podrá utilizar el catalán en la Eurocámara?
--Voy a proponerlo a la Mesa del Parlamento y a apoyarlo, pero no puedo garantizar que haya una mayoría a favor.

Trichet quiere un superministro europeo de Finanzas


Los países de la zona euro deberían crear en el futuro el puesto de ministro europeo de Finanzas para reforzar la eficacia y la cohesión del gobierno económico colectivo, ha propuesto hoy el presidente del Banco Central Europea (BCE), Jean-Cladue Trichet, en su discurso de aceptación del Premio Carlomagno de este año.

Jean-Claude Trichet, presidente del BCE
Trichet también ha planteado que los países en apuros que no sean capaces de realizar los planes de ajuste y reformas previstos en los programas de rescate financiero pasen a ser gobernados directamente en materia económica por sus socios europeos.

“En la Unión Europea (UE) que tendremos mañana, o pasado mañana, habrá evidentemente un mercado único, una moneda única y una banco central único. ¿Sería una idea demasiado aventurada de plantearse en el plano económico, un ministro de Finanzas de la UE?”, se ha preguntado Trichet en el acto solemne celebrado en Aquisgrán (Alemania).

El papel de este futuro ministro europeo de Finanzas, más que gestionar un presupuesto europeo importante, sería ejercer directamente la supervisión de las políticas presupuestarias y de competitividad de los países de la zona euro, la responsabilidad del sistema financiero integrado europeo y la representación política de la UE en las instituciones financieras internacionales, ha explicado  Trichet, que abandonará la presidencia del BCE a finales de octubre.

Entre las tareas del futuro ministro europeo de Finanzas estaría también la de asumir el gobierno económico directo del país en apuros que no aplique las reformas y ajustes previstos, ha añadido Trichet.

En una velada referencia a las resistencias de Grecia a aplicar las medidas exigidas por sus socios, Trichet ha recordado que el sistema actual prevé que en los países bajo tutela las decisiones sigan correspondiendo al Gobierno nacional, «incluso cuando las recomendaciones no son aplicadas y eso engendra problemas graves a los demás países».

En ese caso, ha indicado Trichet, el Eurogrupo, a propuesta de la Comisión Europea y en colaboración con el BCE, debería poder aplicar las decisiones económicas directamente en ese país recalcitrante. Ese poder de gobierno directo debería permitir vetar decisiones clave en materia económica y presupuestaria, e incluso nombramientos, así como una plena capacidad para  actuar sobre “los factores determinantes de la competitividad del país”, ha precisado Trichet.

Berlín quiere un gobierno económico alemán en la UE

La cancillera alemana, Angela Merkel, y el presidente de la UE, Herman Van Rompuy, durante la cumbre europea de diciembre del 2010 en Bruselas



Alemania, que se había resistido hasta ahora a avanzar hacia un auténtico gobierno económico europeo como defendía Francia e insistía en limitarlo a una mera cooperación intergubernamental para no ceder soberanía, parace decidida a dar un salto cualitativo hacía una mayor integración política en materia económica para acabar con la crisis de desconfianza hacia la zona euro y acabar con los ataques especulativos de los mercados financieros. Eso sí, ese gobierno económico europeo se basará en el modelo alemán.
La cancillera alemana, Angela Merkel, quiere impulsar en la cumbre europea que se celebrará el próximo 4 de febrero en Bruselas la discusión de un pacto de rigor económico y competitividad en la zona euro. Ese pacto sige precisamente el modelo alemán, que en opinión de Berlín ha demostrado su eficacia, ya que Alemania es el primer exportador europeo, sin que la revaloración del euro frente al dólar le haya hecho perder mercados exteriores.
La adopción detallada de ese plan en la futura cunbre europea de finales de marzo es la contrapartida que exige Alemania para reforzar el fondo de rescate de países en apuros, como reclaman el Banco Central Europa (BCE) y la Comisión Europea.
La propuesta de Merkel cuenta con un respaldo general de París, pero ha levantado ampollas en la Comisión Europea porque teme que la iniciativa debilite su propio papel en la gestión económica de la Unión Europea (UE).
Merkel quiere establecer un verdadero gobierno económico europeo a partir de la zona euro, que coordine de forma estrecha no sólo las políticas presupuestarias y económicas, como ya estaba previsto, sino también las políticas sociales, laborales y tributarias.
El objetivo es lograr una mayor competitividad y un fuerte crecimiento económico que permita a los países con elevado déficit y deuda sanear sus cuentas públicas y que evite nuevas crisis de confianza en la deuda pública de los países europeos.
El pacto alemán de competitividad, según el proyecto manejado por Berlín, introducirá una serie de indicadores objetivos de competitividad, con unos niveles mínimos que deberán alcanzarse, entre los cuales se barajan el nivel de exportaciones, los salarios del sector público y la inversión en educación e investigación.
Como primeras medidas concretas a aplicar en los próximos doce meses, Merkel quiere un acuerdo para la supresión de la revisión automática de los salarios en función de la inflación, el reconocimiento mutuo de títulos universitarios y profesionales entre los Veintisiete para facilitar la movilidad laboral, la creación de una base de cálculo común para el impuesto de sociedades, el acabar con la competencia tributaria desleal como la que práctica Irlanda, el retraso de la edad de jubilación en función de la evolución demográfica y el establecimiento de un sistema para la resolución de las crisis bancarias que no sea a cargo del contribuyente.
Merkel propondrá además a los otros líderes europeos que incorporen a su legislación nacional normas estrictas para limitar el nivel de déficit y deuda pública, como ha hecho Alemania.
La cumbre permitirá un primer debate sobre estas propuestas, aunque no se prevé que se pueda alcanzar un acuerdo sobre los detalles de ese plan hasta finales de marzo. Para desbloquear los obstáculos y resistencias que pueda plantear la negociación de ese ambicioso programa ya ha comenzado a barajarse la posibilidad de celebrar una cumbre extraordinaria adicional a principios de marzo.